Revisar no significa desconfiar de todo. Significa aplicar más control cuanto mayor sea el daño que podría causar un error.
1. Identifica las afirmaciones verificables
Subraya fechas, cifras, citas, nombres propios, requisitos y referencias. Son los puntos que conviene contrastar de forma independiente.
2. Pide que separe hechos e inferencias
EJEMPLO
Separa lo que está respaldado por los datos que te he dado de tus suposiciones. Marca cualquier punto incierto.
3. Acude a la fuente original
Para normas, precios, funciones de software o noticias recientes, revisa el organismo, empresa o documento que publica la información.
4. Comprueba que sigue vigente
Una respuesta puede haber sido correcta y estar desactualizada. Busca la fecha de publicación y la última actualización.
5. Aumenta el control cuando aumenta el riesgo
- Bajo riesgo: revisa coherencia y utilidad.
- Riesgo medio: contrasta los datos clave.
- Alto riesgo: consulta a una fuente profesional cualificada.